“Bajando 400 metros al sur desde la bomba (gasolinera), al final de la calle, una casa de ladrillo.” De esta singular manera es como le indicó mi amigo Marco al servicio de equipajes del aeropuerto de San José, la dirección donde debían entregar mi maleta, la cual se quedó en el aeropuerto de New York, el día que aterricé en Costa Rica. Ni nombre de la calle, ni número ni nada. Aquí la gente se suele orientar a partir de puntos de referencia. Las calles y avenidas no suelen tener nombre, y aunque lo tengan, la manera de dar la dirección es partiendo de un lugar concreto, y desde ahí se indican los metros que hay que caminar, hacía uno u otro punto cardinal. Incluso las direcciones postales vienen indicadas de esta manera.
Para hacerse una idea, 100 metros equivalen a una manzana. Así, si os dicen que vayáis 200 metros al sur y 300 metros al oeste, os están diciendo que toméis la segunda calle a mano derecha, y luego sigáis recto hasta cruzar 3 calles. Los lugares de referencia suelen ser iglesias, estatuas, parques, aunque a veces pueden ser sitios de lo más variopinto, como tiendas de ropa, puestos de helados, o incluso árboles.
Para que os hagáis una pequeña idea de esta peculiaridad del modo de vida tico, aquí os dejo esta muestra, la aventura de la orientación en Costa Rica sin volverse majareta:
Claro, ¿verdad? Gracias a los colaboradores por la ayuda prestada, sois muy grandes.